Lo heavy se paga

Se despertó.

Abandonó aquel magnífico mundo irreal que le acompañaba cada noche. Mundo en el que podía dar más de tres pasos seguidos sin tener que darse la vuelta. Mundo en el que el horizonte era verde y azul; y no el horizonte gris enmohecido que le acompañaba desde hacía muchos años, solamente roto por la claridad proveniente de aquel pequeño ventanuco de medio punto.

Aquel día se despertó un tanto heavy. Deseaba romper con la escandalosa monotonía que día a día le acompañaba. Deseaba comenzar una nueva etapa de su estancia en aquel torreón.

Tomó de su caja de costura, su única companía, unas tijeras.


[...]

¡Bella Rapunzel, lánzame tu hermosa y larga cabellera!



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martes 3 de agosto de 2010 en 12:52 , 0 Comments

Fantasía o realidad


Lo quería, lo admiraba, me atraía y él ajeno a todo, pensando que lo veía como un simple amigo. Una angustia se apoderaba de mí a la hora de ser realista, porque sabía que nunca lo conseguiría, sentía impotencia, desconsuelo. Pero cuando me hacía ilusiones era la mujer más feliz del mundo, porque a veces veía esperanza, porque una sola sonrisa me ilusionaba.

Lo veía inalcanzable, para mí él era perfecto: guapo, inteligente, simpático... Sus ojos tristes me decían tanto… su pelo revuelto me incitaba a enredar mis dedos, sus labios carnosos… morderlos me parecía poco. Y luego estaba su forma de ser, sí, era un chico atípico pero eso era lo que más me atraía, no sé explicar, no cuento con palabras…

No me quedó por cumplir fantasía alguna, en mi imaginación, aquella que antes volaba, fui suya cada noche, me perdía entre sus sábanas blancas… Pero luego despertaba y él allí no estaba, entonces, al ver su ausencia en mi cama vacía, la tristeza volvía.

Un día me lo dijeron, todo aquello fue un sueño, yo no quise creerlo, él existía, yo lo había deseado, yo lo deseaba. Fruto de tu imaginación, un espectro nada más. Enloquecí, era imposible, intenté recordar alguno de sus abrazos. Hurgué en mi memoria y entonces supe que decían la verdad, fruto de mi imaginación, un juego y nada más. Las noches imaginadas ya no estaban allí, ya ni siquiera contaba con eso, ahora todo era más imposible, ahora él ya nunca me pertenecería. Todo empezó en un sueño, donde él apareció y desde entonces yo en mi vida lo introduje, lo fui haciendo real hasta llegar a creer que él existía de verdad. Llegó el momento y desapareció, me lo dijeron, me dijeron que no existía. Pero qué más daba lo que dijeran, para mí sí que existía. Y ahora, sola entre cuatro paredes blancas acolchadas, él es mi única compañía.

domingo 4 de julio de 2010 en 07:03 , 0 Comments

Sueño

Álex entró en casa, hacía dos semanas que le habían cortado los fondos en el trabajo y ya no podía seguir sus investigaciones. No lo entendía. Ninguna explicación, sólo el despido. Ya no le quedaba otra cosa que bajar al garage donde había construido un laboratorio doméstico a base de coger un poco de aquí y un poco de allá.

Estaba preocupado por aquiel sueño. En el veía cómo su hijo miraba y cuidaba de dos personas que yacían tendidas en una cama; su mujer... y él. Párkinson. Ese sería el futuro de otras muchas personas. Pensaba en las nuevas tecnologías, la alimentación transgénica y quién sabe qúe más causas. Tenía que seguir investigando.

Su jefe Tony se sentía muy poco culpable, a los cuartea y cinco años ya podía jubilarse ya que había recibido mucho dinero por parte de una empresa farmacéutica. Lo que Alex no sabía es que había descubierto un principio de cura para el Párkinson, ya en otras manos, que demorarían su salida hasta que no tuviesen suficiente dinero en los bolsillos. Tarde para muchos. 


miércoles 2 de junio de 2010 en 12:00 , 0 Comments

Espera

Sala de espera. Cinco personas. 
Cuatro de ellas leen para mitigar el aburrimiento de la espera. 
La quinta está rígida, bastón y gafas de sol, 50 años. 
Mantiene la mirada perdida, y con tensión sostiene un sobre con algún tipo de resultado médico.
No mira a ningún lado, no cambia casi de posición, bosteza. 
Todos tratan de entretenerse en silencio mientras él sólo puede aburrirse, no le queda otra.
Él no nace solo, nace con su ceguera.


sábado 29 de mayo de 2010 en 08:16 , 0 Comments

Contrarreloj

No quieres que llegue el momento. Deseas que no se escuche tu nombre.
El estómago se revuelve. Apretón en el esfínter. Sabes lo que te espera.
Sabes que el momento va a llegar.
El ruido estridente llega a tus oídos, se clava en tus tímpanos.
No es muy fuerte, pero sabes su significado: angustia y dolor.
Piensas como has llegado allí.
La sala se vacía. Tú turno está cerca.
Tu nombre rompe el silencio...


250 euros de sufrimiento y un empaste más.




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martes 18 de mayo de 2010 en 07:25 , 1 Comment

Vacío

Ya no sé  qué pensar.

Avanzo por una paraje totalmente desolado, ni un árbol, ni una brizna de hierba acompaña mis rotos zapatos, únicamente la ceniza que lo envuelve todo. Veo la sombra de uno de los pocos carroñeros que quedan, planea y me sigue esperando que desfallezca. Comida.

Observo una casa, salgo de la antigua autopista para acercarme. Está desgastada, arrasada, quemada, únicamente aguanta en pie por el orgullo de su creador. La puerta está casi rota, no hay ventanas. Voy con cuidado y sigilo, nunca se sabe lo que puedes encontrar. No queda nada, solo escombros y algún alma invisible. Busco en el pozo, no me queda qué tragar, es un bien escaso. Está vacío como casi todos los corazones.


Continúo por la carretera, los coches ya no circulan, se pudren y oxidan varados en los arcenes de un mar de polvo. Veo algo que se me acerca velozmente. Adrenalina. Es un perro seguido por tres saqueadores. Empuñan maldad que los vacía.

Corro.

Aquellos lanzamientos; nadie sabe quien empezó. Murieron muchos, la radiación, el hambre y el sol los mataron. La guerra nuclear vació la esperanza y los corazones.

Estoy perdido.


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lunes 10 de mayo de 2010 en 05:12 , 2 Comments

El último vals





Ella era tan feliz cuando él la miraba.

Un brillo en sus ojos se desataba.

Aquella noche ella lucía espléndida, incluso él se dio cuenta de aquello.

Cuando ella bajó las escaleras él supo que no volvería a verla.

Su sonrisa hizo eco en toda la sala. Todas las miradas se volvieron a verla.

Su mano se deslizó por la barandilla de la escalera, sus ojos fijos en la mirada de su amado.

Aquella noche era mágica, hasta la melodía que los envolvía lo desvelaba.

Cuando ella llegó a la altura de su amado, él la tomó por la cintura y entrelazó su mano izquierda a la de ella.

Sí, aquel era el último vals.

Sus miradas se encontraron, y ambos se regalaron una sonrisa, una última sonrisa.

Bailaron lento al son de la música. Luego ella juntó su mejilla a la de él.

-Estás preciosa esta noche –le susurró al oído con melancolía. Era consciente de que no sería él quien disfrutara de su belleza en los próximos años.

-Alexi… -pretendía decirle lo mucho que lo amaba, siempre le habían faltado las fuerzas y aquella noche se veía capacitada para hacerlo.

-Shh –siseó él. –No lo hagas, dejémoslo así… -su mano se aferró con más fuerza a su cintura, no quería perderla.

La música cesó y ella se separó de él, regalándole otra maravillosa sonrisa, nostálgica.

Se dio la vuelta y subió despacio por las escaleras. Otra pieza lenta empezó a sonar. Él se quedó parado en medio de las parejas, que bailaban juntas, sin dejar de mirar como ella se marchaba.

A mitad de la escalera ella se volvió para mirarlo por última vez.

Sus miradas se encontraron.

-Te amo –dijo ella sin voz, sólo moviendo los labios.

Él recogió la confesión y la guardó en su corazón. Sonrió con tristeza. Ella siguió subiendo.

Sin duda estaba especialmente hermosa aquella noche.

Él también la amaba. Lo supo verdaderamente cuando el cuerpo de Cristal cayó inerte, con sutileza, por las escaleras.

Tenía encanto incluso a la hora de morir.

La sala se revolucionó, todos acudieron al cuerpo sin vida de la joven.

Él permaneció inmóvil. Amándola.

Se llevaba su corazón y su vida.

-Yo también te amo… -susurró él.

El último vals… él lo sabía. Había venido a por ella. Por eso brillaba de aquella forma tan especial.

Ella también supo en el último momento que había amado a la muerte.

Alexi abandonó la sala con la vida y el corazón de Cristal.


domingo 2 de mayo de 2010 en 06:29 , 5 Comments